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¿Opositando para profe?

Está finalizando el curso escolar, ¡y el cuerpo lo sabe! Pero eso no significa que cese la formación, ¡para nada! De hecho, el verano es una de las etapas en las que la gente más formación complementaria se anima a hacer, disponer de más tiempo libre, que los días sean más largos, lograr objetivos académicos propuestos para el año en curso… muchas son las razones por las que las personas elegimos el verano para realizar formación complementaria.

Esto, sumado al hecho de que en el último año la incertidumbre laboral ha hecho que creciera exponencialmente el número de personas que deseen opositar, y el gran salto tecnológico que la formación ha sufrido en el último año, hace que muchas personas se lancen a elegir formaciones complementarias o específicas necesarias para su desarrollo profesional.

Uno de los perfiles opositores más demandados es el de docente, si estás leyendo estas palabras quizás en algún momento se te ha pasado por la cabeza preparar oposiciones a profesor/a. Atraídos por los periodos de vacaciones, el horario, la estabilidad de tener una plaza… mucha gente se lanza a preparar estas oposiciones. Pero… ¿realmente es tu vocación?

Vamos a hacer un repaso por las principales cualidades que debe tener un buen docente, ¿estás listo/a para reflexionar sobre ello? ¡Adelante!

1. Formación continua. Si te quieres adentrar en esta aventura debes saber que, para ser un buen profesional, muy posiblemente ¡estés el resto de tu vida estudiando!

           Como dijo Sócrates: “Sólo sé que no sé nada” 

2. Adaptación al cambio. Si algo es seguro es que el perfil del profesorado vive a lo largo de su trayectoria multitud de cambios: cambios de equipo de trabajo, por supuesto de clases, de procedimientos de trabajo, de herramientas y nuevas tecnologías… Esta profesión requiere agilidad para adaptarse a esas circunstancias.

 3.Escucha activa: Atender de forma activa a la información que llega tanto a través del lenguaje verbal, como del lenguaje no verbal. Es frecuente que el profesorado trabaje con alumnado joven en muchas ocasiones. Mostrar atención a la información que hay a nuestro alrededor puede ser un gran aliado para prevenir y resolver posibles problemas.

 4.Empatía: El profesorado debe ser capaz de ponerse en el lugar del alumnado, que trae cada a clase            experiencias y vivencias muy variadas. Ponerse en su lugar y ayudarle a resolver conflictos es una herramienta  de trabajo fundamental, lo que requiere compromiso social.

5. Trabajo colaborativo: El rol del docente ha sufrido cambios en los últimos años, pasando de ser una figura              autoritaria a una posición más horizontal. Ser capaz de trabajar desde esa perspectiva, pudiendo motivar al alumnado y promoviendo la curiosidad, el trabajo colaborativo y el autoestudio se hace imprescindible en los                tiempos que corren.

Tanto si te has lanzado a la aventura de opositar como docente, como si ya lo eres y están de lleno, te recomendamos que busques información sobre las competencias y habilidades principales del profesorado, a fin de preparar adecuadamente tu mochila de recursos, pues seguro que te va a hacer falta. Una vez estés en el camino, disfruta de la profesión y ¡da lo mejor de tí! 

Haz lo posible por ser un buen recuerdo de los muchos alumnos/as que pasarán por tus clases.

Néstor Cruz del Rosario

Desarrollo de negocio

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