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¿Qué te propones en 2021?

El comienzo de un año siempre supone un desafío, ni que decir tiene, que 2021 no se presenta como un año normal, sino que ya desde sus inicios nos ha dejado claro que va a suponer un gran desafío y ojalá traiga también grandes oportunidades.

Cuando comenzamos el año y pensamos en los propósitos que queremos conseguir, cometemos, por lo general, dos fallos:

  1. No redactamos los objetivos, dejamos en nuestra mente un titular vago y sin concretar, sin seguir ninguna pauta.
  2. No hacemos balance de los posibles objetivos de años previos si los hubiese, por lo que nos negamos la posibilidad de corregir nuestros errores y de felicitarnos por los logros obtenidos. 

Nuestra mente tiene la tendencia de desenfocarse, si nosotros establecemos unos objetivos claros, obligamos a nuestra mente a poner su foco ahí, y tenemos más posibilidades de conseguir lo que nos proponemos.

Para ello recomendamos seguir pautas que nos ayuden a construir nuestros propósitos de forma específica. Y hoy les traemos la técnica que no dejará ningún elemento al azar!

¿Cómo deben quedar redactados por tanto nuestros objetivos?

Para ello podemos seguir la técnica SMART que corresponde a las siguientes siglas:

  1. eSpecífico: Detalla tu objetivo todo lo que puedas, al leerlo no debe quedar ninguna duda de lo que se pretende conseguir. Imagina que tu objetivo es “Hacer deporte” Deberás detallar si lo vas a hacer en gimnasio o al aire libre, cuántas horas a la semana, qué tipo de ejercicio vas a hacer…
  2. Medible: Deberás indicar qué parámetro te hará saber que estás cumpliendo con tu objetivo, por ejemplo, 45 minutos de ejercicios diarios. O 3 horas a la semana. O quizás 20 Km en bicicleta a la semana… 
  3. Alcanzable: A la hora de definir tu objetivo debes analizar qué objetivo es alcanzable para tí. Sin lugar a dudas debe suponer un reto, si bien debe ser algo que con esfuerzo puedas llegar a conseguir. Tranquilo/a, una vez alcanzado puedes establecer un nuevo objetivo más exigente. Se trata de mejorar progresivamente así que no tienes porqué comenzar con un objetivo gigante.
  4. Realista: “No permitas que nadie te diga que eres incapaz de hacer algo… En Busca de la Felicidad.” Así es, si tantas personas han conseguido heroicidades  ha sido porque detrás han tenido un punto de locura. Para marcar objetivos realistas debemos analizar multitud de parámetros, ¿qué recursos tenemos a nuestro alcance, qué referencias anteriores hay, qué dedicación me requiere, qué disponibilidad tengo…? Así con todos los elementos que creamos necesarios para evaluar bien la situación y conseguir dar a nuestro objetivo el grado que consideremos realista y sobre el que vamos a trabajar. Por ejemplo, si quiero llegar a correr una carrera de 10 Km puedo dedicar 1 hora diaria de entreno. 
  5. Tiempo: Calendariza cuándo va a quedar tu objetivo resuelto. Ponle fecha porque, sin ella, es bastante probable que no se llegue a materializar. Además recomendamos que marques hitos intermedios en los que ir resolviendo etapas del gran objetivo. Con estos “exámenes parciales” te asegurarás no llevar toda la asignatura para el final 😉

Todo ello debe quedar por escrito, perfectamente definido, limpio y a ser posible, colócalo en un sitio visible, que te acompañe durante el transcurso de tu día a día. Peeero, ¡atención! no terminamos aquí, quedan 3 elementos que son cruciales!

  • Que dependan de tí mismo. Si en la consecución de tu objetivo intervienen terceras personas pierdes el control sobre la consecución y por mucho que te esfuerces puede resultar que al final no se consiga el objetivo.
  • Que esté redactado en positivo. Para crear objetivos válidos es preferible describir lo que se quiere obtener y no lo que se quiere evitar. De esta forma siguiendo con nuestro ejemplo del deporte, un objetivo general sería “Quiero hacer deporte”, mientras que redactado de forma negativa sería “No quiero tener una vida sedentaria”.
  • Sé flexible, si algo hemos aprendido en 2020 es que los planes que hacemos se pueden venir abajo por causas externas, y debemos ser capaces de adaptarnos y reformular la definición de nuestros objetivos que, por causas de fuerza mayor, no podamos mantener. Por ejemplo, si yo me iba al gimnasio de 21.00 a 22.00 horas, pero a causa del COVID los establecimientos cierran antes, tengo que ser capaz de reajustar mi agenda para salvaguardar mis objetivos.

Como dijo Henry Ford: “Nada es particularmente difícil si lo divides en pequeños trabajos”, de esta manera serás capaz de conseguir cualquier objetivo que te propongas, ¡permitiéndote alcanzar grandes logros si es lo que deseas!

Néstor Cruz del Rosario

Desarrollo de Negocio.

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